La bandera de Canarias, una enseña con una historia muy corta

Canarias ha carecido a lo largo de casi toda su historia de una bandera que representara al conjunto de islas que componen su territorio.

Los primeros testimonios de enseñas relacionadas con Canarias son los estandartes representados en las ilustraciones de los manuscritos de las dos crónicas sobre la conquista de las islas por los normandos Jéan de Béthencourt y Gadifer de La Salle, conocidas por el título común de Le Canarien.

Cuando posteriormente se emprendió la anexión del archipiélago a la Corona de Castilla, la empresa fue llevada a cabo bajo las banderas y pendones de la Monarquía castellana o de los nobles y jefes militares que acometieron la conquista en nombre de los reyes o del suyo propio.

La primera disposición legal respecto a una bandera para Canarias es la Real Orden de 30 de julio de 1845, que establece la bandera de matrícula marítima, distintivo de todos los puertos de la entonces única provincia, con cabecera en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, asignándole un aspa blanca sobre fondo azul, bandera que con el tiempo quedaría como la propia de la isla de Tenerife.

En 1888 se crea la bandera de matrícula del Puerto de la Isleta o de la Luz, en Las Palmas de Gran Canaria, dividida diagonalmente de amarillo y azul; igualmente, esta bandera acabaría por representar a la isla de Gran Canaria.

La primera bandera de la que se tiene noticia histórica de que ondeara efectivamente en algún momento en representación del Archipiélago fue la llamada “bandera del Ateneo de La Laguna”, denominada así por haber sido izada en la fachada de la sede de esta institución en la primera década del presente siglo, probablemente en 1907, permaneciendo allí durante algún tiempo, hasta que al parecer “hubo que retirarla para evitar males mayores” (según afirma en sus Memorias Domingo Cabrera Cruz, uno de los fundadores del Ateneo). Esta es la primera vez que aparecen estrellas en una bandera que pretende identificar a Canarias, esta vez blancas y dispuestas sobre un lienzo azul en una distribución que reproduce esquemáticamente la posición de las siete islas en el mapa.


No parece aventurado suponer que la presencia de las estrellas estaría influido por modelos americanos, importados por los numerosos emigrantes canarios que afluyen al otro lado del océano acuciados por las sucesivas crisis; no hay que olvidar que la bandera de Venezuela, uno de los principales países receptores de emigración canaria, contiene siete estrellas blancas sobre fondo azul que representan a los primitivos territorios integrantes de la Federación en 1811.

A consecuencia de todo ello, afloran en el debate intelectual, en la prensa y en la escena política la idea autonomista e, incluso, varios movimientos regionalistas que, sin embargo, fueron siempre minoritarios y tuvieron una existencia efímera. Ya antes de la fundación del PNC la Asociación Canaria de Cuba había usado esta bandera en algunos de sus actos, lo mismo que algunos particulares tanto en la isla caribeña como en el estado norteamericano de Florida. A menudo se la denomina como “la bandera de Secundino Delgado”, más por ser éste el fundador del PNC que por considerársele creador de la bandera.

A mediados de la década de los 50 emigrantes canarios forman en Venezuela una organización denominada Movimiento pro Independencia de Canarias (MIC), y probablemente desconocedores de la bandera del Ateneo y de otras propuestas anteriores diseñaron una bandera para Canarias consistente en dos franjas horizontales, azul la superior y amarilla la inferior, sobre las cuales se superponía una cruz de San Andrés blanca. Se trataba, evidentemente, de una combinación de las dos banderas de matrícula de los puertos canarios.

Una bandera bastante similar, aunque no parece que tuviera ninguna relación con la anterior, es la diseñada por los integrantes del grupo autodenominado República Independiente del Atlántico, creado a principios de los sesenta por estudiantes de la Universidad de La Laguna. Aunque no llegaron a convertirse en un grupo organizado políticamente, planteaban la independencia como solución política para Canarias, y en ese sentido diseñaron una bandera que como la del MIC se basaba en una combinación de las de las dos provincias: dividida diagonalmente en cuatro triángulos, azules el superior e inferior y amarillos los laterales, con un aspa blanca superpuesta y sobre el conjunto, en el centro, un círculo de siete estrellas rojas; este último color bien pudiera tener una significación revolucionaria, y la disposición de la estrellas en círculo parece querer representar la igualdad de todas las islas, como posteriormente propondría el MPAIAC para sus estrellas verdes; por otra parte, no parece que los miembros de la RIA tuviesen conocimiento de la bandera del Ateneo ni contacto alguno con el Partido Nacionalista Canario ni con el MIC.


El movimiento Canarias Libre (CL) fue constituido en 1961 por un grupo de jóvenes profesionales y abogados de Gran Canaria, entre los que destacaba Fernando Sagaseta. Entre sus miembros se encontraba doña Carmen Sarmiento y sus hijos Arturo y Jesús Cantero Sarmiento, quienes, desconocedores de las banderas precedentes, idearon una bandera tricolor formada por tres franjas verticales de igual tamaño, blanca, azul y amarilla. Este diseño vuelve a combinar los colores representativos de las dos provincias, pero disponiéndolos de forma que reproduce la situación de ambas sobre el mapa, es decir, Santa Cruz de Tenerife (blanco y azul), a la izquierda por ser la provincia occidental, y Las Palmas (azul y amarillo) a la derecha como provincia oriental.

Esta bandera tricolor, de fabricación casera, fue lanzada en la localidad grancanaria de Teror por sus creadores y otros miembros de Canarias Libre el 8 de septiembre de 1961, durante la fiesta de la Virgen del Pino, patrona de Gran Canaria. A pesar de no contener ningún texto aclaratorio, fue reconocida espontáneamente por parte del público como la bandera canaria.
Probablemente, un hecho que contribuyó a que la gente identificara a estos tres colores como los propios de Canarias es el de que desde hacía bastantes años venían siendo usados por los dos principales clubes de fútbol: el C.D. Tenerife (blanco y azul) y la U.D. Las Palmas (amarillo y azul), evidentemente como reflejo de las respectivas banderas insulares.

Algunos años después, el 22 de octubre de 1964, el abogado tinerfeño Antonio Cubillo, que había estado vinculado a Canarias Libre, funda en Argel el Movimiento por la Autodeterminación y la Independencia del Archipiélago Canario (MPAIAC), a partir del Movimiento Autonomista Canario, y adopta una bandera tricolor inspirada en la de Canarias Libre, aunque incorporando en la franja azul un círculo de siete estrellas verdes de cinco puntas; esta es la primera vez que aparece el color verde en un bandera canaria, con la consecuencia de obligar a convertir el color de la franja central en azul celeste para poder distinguir las estrellas superpuestas.

Antonio Cubillo explicaba la presencia de las estrellas en alusión a las que figuraban en la bandera del Ateneo de La Laguna, cuyo recuerdo le habría transmitido su abuela. Pero al no recordar ella ni el color ni la disposición de las estrellas, Cubillo decidió disponerlas en círculo y darles el color verde para representar el continente africano, al cual Canarias pertenece geográficamente y –según el MPAIAC- étnica y culturalmente.

Hay que añadir que Antonio Cubillo ha declarado que es falsa la versión de la creación de la bandera tricolor por la familia Cantero Sarmiento, aunque no ha aclarado si en ese caso fue él quien creó todo el diseño o si sólo añadió las estrellas a un modelo precedente.

Cuando llega la transición política, a partir de 1975, se desata una viva polémica sobre la bandera a utilizar por una futura entidad canaria autogobernada. Era evidente que nadie pensaba en la recuperación de modelos que como la bandera del Ateneo apenas eran conocidos ni recordados. Los grupos políticos de izquierdas se inclinaban por la salida constitucional de considerar a Canarias como “nacionalidad”, mientras que la derecha y el centro abogaban por el concepto de “región”; los independentistas quedaron reducidos a algunos grupúsculos sin apenas presencia en la vida política canaria. Tanto la izquierda como los nacionalistas coincidían en propugnar el uso de la bandera de las siete estrellas verdes, mientras que la derecha y el centro, que aliadas constituían la mayoría legislativa, optaban por la tricolor lisa.

Se fue imponiendo un cierto espíritu práctico y de concordia entre todos los partidos con representación, lo que llevó a la aceptación general de la opción regional y de la bandera de Cantero Sarmiento. Finalmente, el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Autónoma de Canarias, aprobado por Ley Orgánica 10/82, de 16 de agosto de 1982, estableció en su artículo 6: “La bandera de Canarias estará formada por tres franjas iguales en sentido vertical, cuyos colores son, a partir del asta, blanco, azul y amarillo”.

Al no existir ninguna disposición que desarrollara este precepto estatutario y especificara las características e intensidad de los colores de la bandera de Canarias, durante muchos años se usaron, especialmente en las de las instituciones oficiales, unos colores parecidos a éstos:

Sin embargo, mediante el Decreto 184/2004, de 21 de diciembre (BOC de 7-1-2005), modificado por Orden de 24 de noviembre de 2005 (BOC de 2-12-2005), se aprobó un Manual de identidad corporativa del Gobierno de Canarias donde, entre otras cuestiones, se especificó de forma precisa la tonalidad de los colores de la bandera.

Finalmente, habría que señalar que mediante Decreto 123/1990 (BOC de 30-7-1990) se estableció el procedimiento para la aprobación de escudos, blasones y banderas en la Comunidad Autónoma de Canarias.

 

canariastoni.blogspot.com

 

About Gomeratoday

Te puede interesar

Turismo de Canarias pone en marcha un ‘hub’ para integrar toda la oferta del sector en una única plataforma digital

Yaiza Castilla explica en comisión parlamentaria que se trata de un espacio tecnológico abierto de …

El Cabildo acuerda reconocer la figura de las orquestas en la cultura popular de La Gomera

La Institución aprueba con este reconocimiento ayudar al sector y propiciar alternativas para que puedan …

Translate »