“El poderoso” de Arure: semblanza de la figura de Luis Niebla (por Jose Luis Hernández)

Jose Luis HernandezLuis Niebla, conocido por el sobrenombre de “El poderoso”, nace en el pueblo de  Arure a comienzos del siglo XX (¿año 1905?) en el seno de un hogar muy humilde. Su madre, Carmen Niebla, “La Poderosa”, tiene que sacar adelante una familia de cuatro hijos, Zoila, Luis, Leoncio y Guadalupe, con muchos sacrificios debido a su condición de mujer, pobre y madre soltera.

Influenciado por las numerosas obras de contenido político que leía, desde joven Luis se inclina por el compromiso social, embullando a su hermano Leoncio,  diez años menor, en el ideario comunista que él había adoptado. Ambos son de formación autodidacta y a Luis lo recuerdan  algunos paisanos suyos  trabajando en una cantera, “con una piedra al hombro y en la mano un libro abierto” y se dice que en todos los rincones de su casa se podían encontrar montones de libros.

En los años 30 del siglo pasado los aires libertarios que soplaban al calor de la instauración de la República son un caldo de cultivo que convierten a Luis Niebla en un gran activista y en un pensador político cualificado. En Arure daba charlas a los jóvenes de su edad y quienes todavía viven recuerdan que llegó a pronosticar “que habría una guerra entre hermanos”, así como muchas de sus consecuencias: la represión, el racionamiento, la pérdida absoluta de libertades…

En marzo de 1934, junto a un grupo de trabajadores gomeros, se traslada  a la isla de La Palma para trabajar en la construcción de la carretera del norte, asentándose en San Andrés y Sauces.  Es muy probable que en esta decisión haya pesado, por una parte la falta de oportunidades laborales en  su isla natal y por otra la atracción que sobre él ejercía la figura y el activismo político de Jose Miguel Pérez, maestro palmero fundador del Partido Comunista de Cuba, que  había sido deportado del país caribeño y del que tenía conocimiento de primera mano por Guillermo Ascanio y por la lectura de su pensamiento reflejado en los números del semanario “Espartaco”.

Pronto deja constancia de su compromiso militante y de su capacidad de organización en el seno del Sindicato de Oficios Varios. Sus compañeros lo tildan de  “obrero gomero luchador, consciente e inteligente”. Su carisma y preparación hacen que sea invitado como orador en el mitin que en el 1º de mayo se organiza en San Andrés y Sauces. Un artículo que publica “Espartaco” recoge el trabajo político que “El Poderoso” desarrolla en La Palma y destaca que, “fruto de su capacidad de obrero revolucionario, consiguió que el Sindicato de Oficios Varios pasara de 200 a 500 afiliados”. Por todo esto se ganó la animadversión de los caciques y burgueses locales, que consiguen que a los cinco meses de su llegada a La Palma fuese deportado hacia La Gomera “por indocumentado”.

De nuevo en su admirada isla de nacimiento, participa activamente de la vida de la Federación Obrera de Vallehermoso, llegando a ser uno de sus animadores más destacados.  Interviene en mítines junto a Guillermo Ascanio, carismático líder revolucionario gomero. Anticipándose a un golpe de estado fascista que subvertiría la legalidad vigente,  que él con su capacidad de visionario político tenía muy claro, llega a desembarcar de forma clandestina por el Pescante de Hermigua “una caja de armas ligeras” con las que, también de forma clandestina, hace entrenamiento militar con jóvenes comunistas del norte de la Isla.

Testimonios orales, recopilados por el investigador Ricardo García Luis, reflejan el carisma de Luis Niebla “El Poderoso” y la admiración que en el norte de la Isla le profesaban muchos jóvenes de filiación comunista. En este sentido,  Dolores Almenara Hernández, vecina de Hermigua, relata una asamblea de la población con Manuel Vázquez Moro, último gobernador civil de la República en Santa Cruz de Tenerife, celebrada a principio del año 1936  con el fin de “apaciguar los ánimos”   y en la que “El Poderoso” polemiza agriamente con este alto dirigente, llegando a recriminarle la pasividad del Gobierno republicano y expresándole que “no estaba de acuerdo con eso y que lo que había que hacer era  prepararse para derrotar el golpe fascista que se avecinaba”.

Posteriormente se traslada a la capital de Tenerife, siendo muy probable que en esta decisión haya tenido que ver ese enfrentamiento en Hermigua con el Gobernador Civil y creyendo que en Santa Cruz sus planteamientos de organizar a la población para enfrentar al fascismo iban a tener mayor acogida y eficacia.  El 20 de julio de 1936, dos días después del alzamiento franquista,  es detenido en Santa Cruz de Tenerife, junto a su hermano Leoncio.

Ambos son confinados en las “prisiones flotantes”,  cuatro barcos atracados en el puerto de Santa Cruz (El Santa Rosa de Lima, el Santa Elena,  el Adeje y el Gomera),  lugar de secuestro de los “presos gubernativos” más combativos y a los que las nuevas autoridades golpistas consideraban como potencialmente peligrosos. A mediados de agosto de ese año los hermanos Niebla son trasladados al Puerto de La Luz (Gran Canaria) y desde allí deportados, junto con otros treinta y seis presos políticos (dirigentes de la CNT, socialistas, comunistas y algunos afiliados a Izquierda Republicana), a la prisión de Dajla (Villa Cisneros) en el Sahara Occidental.

Estos prisioneros  son obligados a trabajar como esclavos de guerra en la apertura de carreteras, construcción de fortificaciones y otras obras civiles. Entre ese grupo de presos también estaba otro ilustre paisano de “Los Poderosos de Arure”, el  poeta nacido en Vallehermoso y por entonces concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz, Pedro García Cabrera.

En Marzo de 1937  los hermanos Niebla formarán parte de una de las fugas más sonadas de  la contienda civil española, la toma del fuerte en el que se hallaban recluidos y el secuestro del vapor “Viera y Clavijo”. Además de un numeroso grupo de deportados, a la evasión se suman soldados y oficiales del penal y parte de la tripulación del barco. Los huidos consiguen  llegar a la ciudad de Dakar (Senegal), en aquella época bajo protección de tropas francesas y desde allí se trasladan a Marsella, pasando posteriormente a la ciudad de Valencia, en la zona controlada por el ejército republicano. Los “Poderosos” participan activamente en todo el periplo y ambos se incorporan al ejército de La República.

Con el fin de la Guerra Civil española el periplo de estos activistas y revolucionarios gomeros no finaliza y sobre ellos cae el peso de la justicia de los vencedores. El historiador Pedro Medina Sanabria recoge en sus investigaciones un “acta de comparecencia” de Leoncio Niebla ante  funcionarios de la Brigada Político Social de Madrid, fechada el 18 de octubre de 1939 y en la que se recoge literalmente: “…presentan a LEONCIO NIEBLA PODEROSO hijo de Carmen, natural de Arules [sic] (Canarias), de veinticinco años de edad, soltero, ebanista, con domicilio en Cuchilleros número tres del que sabe fue uno de los elementos que se sublevaron contra las fuerzas Nacionales en Villa Cisneros y después de matar a los guardianes del campo donde estaban concentrados se apoderaron de un buque trasladándose a zona roja, donde ingresó voluntario en el ejército rojo asimilado a sargento. Que no tiene más que decir, que lo dicho es la verdad, de lo que afirma y ratifican, firmando su comparecencia con el Sr. Instructor”.

Luis también es detenido y trasladado al campo de concentración de Albatera (Alicante). Desde el principio de su cautiverio su objetivo fue la fuga. Así lo relata Francisco Brito Niebla, otro compañero gomero del presidio, en testimonio oral recogido por Ricardo García Luis en un libro inédito sobre los “Presos gubernativos en Tenerife”, en el que dedica un apartado a glosar la trayectoria de “El Poderoso”: “Todo el día estaba pensando cómo irse. Primero me dijo: ‘Yo salgo de aquí saltando de palmera a palmera –había un gran palmeral rodeado de alambre de púas, diez vueltas, y ametralladoras–;luego pensó que era más seguro escapar en el camión de la basura. Una noche me dijo: ‘Me voy’. Y volvió a fugarse de las garras del fascismo”.

Ayudado por los restos de resistencia que quedaban en algunas zonas del levante español logró escapar a Francia. Se le perdió la pista durante varios años, llegando su familia gomera a creer que había muerto. Dio señales de vida, desde Moscú, por medio de un mensaje retransmitido por la radio «La Pirenaica» (Radio España Independiente) que fue captado en la Isla y transmitido a sus familiares. Al cabo del tiempo concertarían una cita en París y “El Poderoso de Arure” se reencontraría con algunos familiares, entre ellos su madre, Carmen Niebla, “La Poderosa”, que pudo abrazar a su hijo antes de morir.

La memoria de Luis Niebla “El Poderoso” se perdió en el olvido  por la imposición y la manipulación a las que nos sometieron los vencedores de la Guerra Civil española, desgraciada e injustamente encargados de escribir esa parte tan importante de nuestra  historia.

Tenemos una deuda con unos paisanos solidarios y revolucionarios que no dudaron en sacrificar su juventud y poner en riego sus vidas para defender las libertades y el progreso colectivo.  Son merecedores de  reconocimiento y de formar parte de nuestra verdadera  historia y  tenemos la obligación de rescatar su memoria y su legado,  haciendo lo posible para que se siga investigando en los muchos aspectos desconocidos de sus vidas.

José Luis Hernández. Doctor en Ciencias de la Información, nacido en Arure ( La Gomera).

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